En tres décadas, Amazon pasó de ser un comercio virtual de libros a convertirse en uno de los empleadores más relevantes a nivel global. Esta rápida transformación no solo demuestra el desarrollo de una compañía tecnológica, sino también modificaciones importantes en la estructura, distribución y experiencia laboral.
A lo largo de 2014 y 2024, Amazon elevó su plantilla mundial de 154.100 a más de 1,56 millones de empleados. Este número abarca empleados tanto a tiempo completo como a tiempo parcial, aunque no incluye contratistas ni personal eventual.
Auge pandémico y conflictos laborales
El momento crucial ocurrió durante la pandemia de COVID-19. En 2020, la demanda de comercio electrónico disparó la contratación: cerca de medio millón de nuevos trabajadores se sumaron a la compañía en un solo año. Durante 2021, la cantidad se incrementó en otros 300.000. Este aumento de gran magnitud ocurrió frente a la imperiosa necesidad de ampliar la capacidad de funcionamiento, en un contexto global de restricciones en la salud y cambios en los patrones de consumo.
De expansión a adaptación
Desde el 2022, frente a un escenario económico menos expansivo y una presión incrementada en los márgenes, Amazon inició un proceso de adaptación. La empresa congeló contrataciones y ejecutó despidos. En el periodo comprendido entre 2021 y 2023, el número de trabajadores disminuyó en 83.000 personas, lo que implica una reducción del 5,2%.
En 2024, la curva volvió a subir ligeramente, con una plantilla estimada de 1.556.000 personas. No obstante, este crecimiento reciente no significa necesariamente más estabilidad: la reestructuración del trabajo en Amazon se ve cada vez más afectada por la automatización y la implementación de inteligencia artificial.
Automatización, IA y reorganización del trabajo
Desde la gerencia de la compañía ya se prevé una reestructuración profunda de su estructura de trabajo. Mediante el uso de herramientas de Inteligencia Artificial generativa y la automatización de procesos, se eliminarán o modificarán numerosas tareas operativas. De acuerdo a comunicaciones internas, el objetivo es disminuir el personal en ciertas áreas a la vez que se generan nuevos empleos en otras, más tecnológicas o especializadas.
Diversificación y fragmentación del empleo
Amazon es mucho más que comercio electrónico o logística. En la última década ha comprado empresas como Whole Foods (supermercados), MGM (entretenimiento), One Medical (salud) y Zoox (vehículos autónomos), entre otras.
Este proceso de diversificación genera plantillas cada vez más fragmentadas: conviven trabajadores de almacén, desarrolladores de software, personal médico, editores audiovisuales y especialistas en IA, todos bajo lógicas de empleo y condiciones muy distintas. La coordinación sindical y la acción colectiva enfrentan aquí desafíos inéditos.
El caso de Amazon en la última década es ilustrativo de cómo las dinámicas globales pueden redefinir en poco tiempo la escala y estructura del empleo. La expansión acelerada, seguida por ajustes igualmente abruptos, pone en evidencia la necesidad de marcos laborales ágiles, pero también sólidos.
A medida que la inteligencia artificial y la automatización ganan terreno, es fundamental repensar cómo se protege el empleo, cómo se distribuyen las nuevas tareas y qué papel tienen las instituciones laborales frente a estos cambios. El trabajo no desaparece, pero cambia de forma. Y en ese cambio, la prioridad debe seguir siendo la dignidad, la estabilidad y la participación de quienes lo sostienen día a día.
Fuente:
María Florencia Melo, “La Plantilla De Amazon En Los Últimos Diez Años,” Statista Daily Data, Julio 16, 2025, https://es.statista.com/grafico/11752/amazon-podria-acabar-con-el-doble-de-trabajadores-contratados-al-final-del-ano/
María Florencia Melo, “Las Mayores Adquisiciones De Amazon,” Statista Daily Data, Julio 16, 2025, https://es.statista.com/grafico/34813/ranking-de-las-mayores-adquisiciones-de-empresas-por-amazon/